Ángeles y Arcángeles
Ángeles
Según el cristianismo, los ángeles son seres espirituales creados por Dios y se establece la diferencia entre ángeles buenos y ángeles malvados o demonios, servidores de Satanás, pues decidieron seguir a Lucifer en su caída tras rebelarse.
Conforman el último grupo del ejército de Dios y el más cercano a los hombres. Su función principal es proteger a los hombres uno por uno. Las religiones monoteístas a menudo representan a los ángeles como seres celestiales benevolentes que actúan como intermediarios entre Dios y la humanidad.
Arcángeles
Arcángel es un rango alto de un ángel. La palabra "arcángel" se asocia generalmente con las religiones abrahámicas, pero estos se encuentran en varias tradiciones religiosas. En la angelología, los arcángeles constituyen uno de los siete coros de la jerarquía angelical.
La Iglesia Católica reconoce la existencia de solo tres Arcángeles, los tres mencionados en las Escrituras: Miguel (“¿quién como Dios?”), Gabriel (“fortaleza de Dios”) y Rafael (“medicina de Dios”). Desde la antigüedad, se considera el hecho que las filas angelicales están organizadas en una especie de Corte celestial, en la que los ángeles tienen diferentes grados y dignidades. Los tres arcángeles ocupan las esferas más altas de esta jerarquía angélica. Ellos también tienen tareas similares a las de los ángeles ordinarios, pero sus deberes son aún mayores e importantes. Es su deber contemplar a Dios, día y noche, glorificarlo incesantemente preservando y protegiendo el misterio. Sus mismos nombres sugieren su papel y su propia naturaleza: todos terminan con “El”, que significa “Dios”.
La Sagrada Escritura atribuye a cada Arcángel una misión particular.
Miguel es el guerrero que lucha contra Satanás y sus emisarios, el defensor de los que aman a Dios, el protector del pueblo de Dios.
Gabriel es uno de los espíritus más cercanos a Dios, frente a su Trono celestial, quien le reveló a Daniel los secretos del plan de Dios, anunciado a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista, y a María el de Jesús.
Rafael está frente al trono de Dios, acompaña y protege a Tobías en su peligroso viaje y cura a su padre de la ceguera y su futura esposa de la influencia del maligno.
La existencia de los ángeles y los arcángeles es una verdad de fe. Su presencia en la Biblia es el testimonio más incontestable. Se trata de seres incorpóreos, espirituales, perfectos, creadas por Dios al principio de los tiempos con el objetivo de hacerlos sus siervos y mensajeros. Ellos siempre y para siempre han contemplado el rostro de Dios, listos para precipitarse a cada uno de sus comandos, atentos oyentes y ejecutores de Su palabra.
A menudo se suele decir decir que cada persona tiene un ángel guardián, y que, en general existe una oración dedicada a ellos. Su protección como guerreros de Dios y como mensajeros de nuestras oraciones, nos hacen ver que en realidad no estamos solos.
"Que los Ángeles y los Arcángeles guíen nuestra noble búsqueda"
Por: MIGUΣL ANGEL CHACÓN MORALES


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